WhatsApp abre la puerta.
La conversación sigue en tu sesión web.
Tu cliente te escribe por WhatsApp. Respondés una vez con un enlace a una sesión privada donde pasa todo: chat en vivo, turnos, formularios, fotos y pagos. Al cerrar, un solo mensaje con el resultado.
Tres momentos, dos mensajes
WhatsApp es la identidad y la notificación. La interacción vive en una sesión web que WhatsApp no puede darte.
Te escriben
El primer mensaje recibe una única respuesta: un enlace de un solo uso a la sesión privada del cliente, con tu marca y en su idioma.
Todo pasa en la sesión
Chat con tu equipo o con el flujo automático, elegir turno, completar formularios, subir fotos, pagar y firmar. Sin instalar nada, sin contraseña.
Un cierre, un mensaje
Cuando la conversación termina, el cliente recibe un único WhatsApp con el resultado: turno confirmado, pedido tomado, trámite resuelto.
Lo que WhatsApp solo no puede
La sesión web es una superficie completa de atención, no una ventana de chat.
Turnos
Agenda por profesional y sede, con recordatorios y confirmación en un toque.
Formularios
Los datos que tu operación necesita, pedidos una sola vez y guardados sellados.
Fotos y archivos
El cliente sube lo que haga falta; viaja cifrado y se sirve solo desde tu sesión.
Agentes en vivo
Tu equipo toma la conversación desde una bandeja con reclamo explícito: nunca dos personas respondiendo a ciegas.
Flujos tuyos
Un editor visual de flujos por organización: preguntas, ramas, componentes y el pase a humano donde vos lo definas.
Multi-idioma
La consola en inglés, español y portugués; tus clientes, cada uno en su idioma.
Lo urgente llega a una persona
Si un mensaje suena a «ahora» — en WhatsApp o en la sesión web — no hay bot que pregunte de más: la conversación pasa a un humano de inmediato, con el mismo estándar en ambos canales.
Datos sellados por organización
Documento, nombre, teléfono y archivos se guardan cifrados bajo la llave de tu organización, con acceso auditado. Diseñado para la Ley 25.326 de la Argentina.
Nada se pierde
Cada envío tiene estado: entregado, fallado, reintentado por decisión de una persona. Un fallo se ve y se resuelve; nunca se disimula.
Dos mensajes facturables por conversación, no uno por cada respuesta.
WhatsApp cobra por mensaje de negocio. Olazap responde una vez con el enlace y una vez al cerrar: la conversación completa — turnos, fotos, formularios, idas y vueltas — pasa por tu sesión web, donde hablar no cuesta por oración.
Tu WhatsApp, con una consola detrás.
Estamos incorporando a los primeros negocios de la Argentina.
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